Correspondencia de María Mercedes Carranza
Para la presente colección se escogió de manera específica la correspondencia de María Mercedes Carranza en la que se menciona o se hace alguna alusión a la Casa de Poesía Silva. El tamaño de la categoría está determinado por la cantidad de cartas enviadas y/o recibidas, y cada palabra clave lleva a las imágenes de las cartas correspondientes a dicha categoría:
• lectura: cartas de quienes le escribieron a MMC para agradecerle por el espacio que les brindó en la Casa de Poesía Silva para un conversatorio, conferencia o lectura de poemas, o porque proyectaban hacerlo a futuro. Estas cartas evidencian que los poetas valoraron la Casa de Poesía Silva como un espacio de inserción y enunciación en el campo cultural que les resultó apropiado, conveniente y provechoso para la visibilización y divulgación de su obra. Esto se deriva de la experiencia que este representó para dar a conocer sus poemas frente a un público que se valoró como versado, o por la reputación que precedió a la Casa de Poesía Silva como espacio intelectual -y de sociabilidad, también cabe decirlo- central e imprescindible para este tipo de actividades. Esto fue lo que llevó al venezolano Eugenio Montejo, por ejemplo, a considerarlo como una oportunidad a futuro que, en efecto, se concretó un año después. El hecho de que estas figuras llevaran sus producciones más recientes para promover su reconocimiento y lectura entre el público que asistía a los eventos de la Casa -o, al menos, que hicieran todo lo posible porque así fuera-, es un indicador de lo que la entidad representaba en la época para el mundo de la intelectualidad poética, no solo del país sino de toda Hispanoamérica.
• visita: cartas cuyos remitentes mencionan alguna visita que hicieron a la Casa de Poesía Silva o su intención de hacerlo a futuro. En estas misivas no se refiere ninguna otra actividad específica (como lecturas de poemas u otras) más allá de la visita misma. En algunas cartas enviadas por María Mercedes Carranza se encuentra que, con frecuencia, extendía invitaciones a sus allegados para que visitaran la Casa de Poesía Silva lo cual, tanto en el caso de amigos y familiares, seguramente tenía la intención de intensificar los vínculos y, en el caso de las figuras de la poesía y otros ámbitos (incluso del mundo político), instrumentalizar el capital de los vínculos intelectuales acopiados. A esto se suma el hecho que, como lo señala Devés-Valdés, las visitas y los encuentros personales “toman toda su significación en la medida que se comprenden por relación a otras dos actividades: la correspondencia y las lecturas y comentarios recíprocos de la producción intelectual” (2007, p. 44). Carranza recibió numerosas cartas en las que, entre otros asuntos tratados, los remitentes exaltaban su producción poética (a los que ella respondía, a su vez, con elogios) además de ponderar su labor como directora de la Casa de Poesía Silva, de lo cual las invitaciones a recorridos, lecturas y otro tipo de eventos hacían parte fundamental. Esto puede definirse como una especie de múltiple agencia en la medida en que, desde varios frentes, Carranza -y por extensión la Casa de Poesía Silva- se afianzaba en una posición cada vez más sólida dentro del campo cultural, representada en contactos, gestiones, actividades, proyectos, colaboraciones e intercambios mutuos con figuras del mundo intelectual. Sumado a lo anterior, se sabe que a algunas de estas actividades asistían importantes personalidades no solo de la cultura sino también del mundo político (presidentes de la república, por ejemplo). Esto sugiere el nivel de involucramiento de la escritora en diversos asuntos del país, que se revelaban no solo en su obra poética sino también en su ejercicio como periodista en la jefatura de redacción de la revista Nueva Frontera y, evidentemente, desde la dirección de la Casa de Poesía Silva, donde coordinó iniciativas como las ya mencionadas “Alzados en Almas” en 2000 y “Descanse en paz la guerra” en 2003.
• agradecimiento_revista: para posicionar la Casa de Poesía como referencia del estudio de la poesía en la esfera más intelectual es creada la Revista Casa Silva, en la cual se publican ensayos y poemas bajo una curaduría impecable (Sánchez Valencia, 2021, p. 79). Precisamente por la importancia de la revista como mecanismo para instalar la Casa de Poesía Silva como referente para la comunidad académica e intelectual dentro y fuera del país, era común que María Mercedes Carranza la enviara a sus conocidos, especialmente a quienes ostentaban una posición destacada en el mundo de las letras. Incluso hay cartas que hacen pensar que también hacía llegar la revista a instituciones académicas, centros culturales y de investigación, casas de cultura, periódicos y otras entidades o espacios con los que no tenía una relación previa, pero que consideraba estratégicos para la divulgación de la labor de la Casa de Poesía Silva. Esta era una manera de generar las condiciones para la difusión, dentro y fuera del país, del trabajo de la Casa y, de manera simultánea, captar algunos colaboradores “de peso” para la revista e incluso para que consideraran la Casa de Poesía Silva como un espacio distinguido y de renombre para presentar su obra, y posicionarse o ratificar su lugar en el mundo de la producción poética. Establecer esos contactos con figuras afines era una manera de forjar espacios y oportunidades de intercambio, promoción, colaboración y circulación, estructurados alrededor de la coincidencia ideológica de sus proyectos intelectuales, y en razón del capital cultural y social de los destinatarios de las cartas y su trayectoria dentro del campo, como lo señalaría Bourdieu. Algunas de las personas que recibieron la revista respondieron con cartas en las que agradecieron el gesto, como se refiere en la correspondencia que hace parte del subconjunto.
• envío_material: varios intelectuales buscaron contribuir a la labor de la Casa de Poesía Silva en su objeto de fomentar el estudio y la divulgación de la poesía de la región, obsequiando material como libros, poemas sueltos, casetes y discos compactos a la biblioteca y fonoteca. Estas cartas acompañan el envío de material que se donó, cedió o brindó como regalo. Varios intelectuales buscaron contribuir a la labor de la Casa de Poesía Silva en su objeto de fomentar el estudio y la divulgación de la poesía de la región, donando, cediendo u obsequiando material como libros, poemas sueltos, casetes y discos compactos a la biblioteca y la fonoteca. Aquí también se expresa una de las formas de comunicación que configura las redes intelectuales: la solicitud que más de un autor le hizo a la escritora de prologar alguna antología o poemario, posterior a una selección de los que ella considerara los mejores textos. Carranza fungió entonces, a la luz del planteamiento de Mosqueda (2018), como intelectual‐editora en un rol de mediadora cultural, propulsora y difusora de ideas y obras, con la intención de alcanzar un público al que dirigir el propio empeño intelectual. Entre otros, con el proyecto Ediciones Casa Silva, María Mercedes Carranza buscó trascender la que Bourdieu denomina lógica del mercado -orientada al lucro, la competencia y un “nuevo principio de legitimidad que constituye la consagración por el número y la visibilidad mediática” (1997, p. 111)- para regirse, más bien, por una lógica cultural, emplazada hacia la acumulación de capital simbólico.
• elogio_mmc: elogios que diferentes figuras del mundo intelectual hicieron a María Mercedes Carranza de manera particular en su rol como directora de la Casa de Poesía Silva. Su asistente, Doris Amaya (colega suya en Nueva Frontera y posterior creadora de la librería de la Casa de Poesía Silva), recoge bien lo que significó la labor de la poeta a la cabeza de la entidad: “Ella hizo mucho por la cultura. Hizo una labor que el país necesitaba. En los editoriales que escribió para la Revista Casa Silva lo puedes notar, pues estaban muy en sintonía con lo que sucedía en el país en aquel momento” (en Sánchez Valencia, 2021, p. 138). El trabajo de Carranza en la dirección de la Casa de Poesía Silva se entrelazó con su trabajo como columnista y editora en revistas como Semana y Estravagario, lo cual le permitió canalizar sus vínculos personales, que enriquecieron y potencializaron sus contactos en el mundo intelectual, lo cual también favoreció e impulsó la labor de la Casa de Poesía Silva. Las cartas en las que se elogió su trabajo implicaron no solamente un acto comunicativo en sí mismo sino, además, el interés de sus remitentes por la renovación y el sostenimiento de los vínculos establecidos, como lo explica Patrizia Violi.
• elogio_cps: aquí se recogen las cartas en las que se elogió la Casa de Poesía Silva y la labor que desarrolla la fundación, además de las comunicaciones en las que se exaltaron las virtudes de la revista como órgano de divulgación. Estas cartas muestran que muchas figuras de la intelectualidad dentro y fuera del país valoraron la Casa en su compromiso con la promoción y divulgación del género como manifestación literaria por excelencia. Algunos elogiaron su crecimiento y proyección como entidad cultural en este ámbito; otros halagaron su funcionamiento operativo en cabeza de Carranza; y unos más definieron como “admirable” el trabajo de la fundación, cuya importancia moral consideraron esencial para el país. En este punto cabe destacar que la lectura de todas las cartas permitió inferir elogios a la Casa de Poesía Silva a partir de los comentarios que varias figuras hicieron a María Mercedes Carranza sobre su trabajo por intentar cambiar la imagen del país (descrito como hermoso, atormentado, dolido, desastrado, con una terrible historia y cuya imagen suele ser “puramente amarillista que lamentablemente es la única que llega por estos lares”). Esto corrobora la manera en que la Casa fue una de las vías por la cual Carranza vehiculó su compromiso político en su articulación con la poesía (y la literatura en general) como posibilidad de transformación.
• premio_cps: en el recorrido por la correspondencia de María Mercedes Carranza merecieron una mención particular las cartas en las que se comentó el primer Premio de Poesía José Asunción Silva (creado en 1996 para celebrar el centenario del fallecimiento del poeta). Estos reconocimientos al premio validaron su existencia y, de alguna manera, buscaron consolidarlo como pieza clave dentro del campo cultural no solo colombiano sino también en Hispanoamérica. El concurso contribuyó a consolidar la Casa de Poesía Silva como entidad cultural, además de convertirla en referente o inspiración para la creación de iniciativas similares en otros países.
• otro: en este subconjunto se recogen las cartas que mencionan la Casa de Poesía Silva por asuntos diferentes a los relacionados previamente (refieren algún texto publicado en la revista, solicitan que se les mantenga al tanto de la programación de la Casa de Poesía Silva, encuentran coincidencias con otros proyectos y producciones culturales, entre otros).